miércoles, 19 de noviembre de 2014

martes, 11 de noviembre de 2014

Confucio-Jesús. Angelillo superstar

Confucio-Jesús.
Angelillo superstar.
la vida de brian
I. A la salida de juzgado ante el Gran Juez de Paz que les despide diciendo que no puede hacer nada por ellos al denunciar que sufren amenazas, intentos de agresión e insultos, pues es su destino.
Magno poeta mirando las calles llenas de rostros de hombres llenos de loco furor.
¿ De dónde vendrá esta costumbre nuestra de peregrinar siempre sin dinero, pobres, humillados, golpeados y al borde de ser crucificados?
El mesías Juan Karlos.
Dice Caifás que de estar separados de la sociedad , y de la cordura, pero yo creo que nuestro problema es que estamos demasiado metidos en ella, e intentamos cambiarla haciendo no que los de abajo suban arriba, si no que los de arriba bajen abajo, y eso les jode tanto a los pobres cómo a ricos porque no comprenden lo que les decimos de dar al césar lo que es del césar, y seguir igual de jodidos hasta pasar a la posteridad.
Magno poeta.
¿ qué putada no entender que no hay solución verdad?
Juan Karlos.
Es cómo para volverse locos.
Magno poeta.
¿ Vamos al psiquiátrico?
EL mesías Juan Karlos mirando la magno poeta.
Vamos.
II. EN el psiquiátrico.
desnutridos
El portero.
Buenos días caballeros ¿ cuantos son?
Angelillo de Uixó:
Dos.
El portero con ironía:
¿ Seguro?
Riendo:
Venga adelante. Siéntense en el césped y esperen a que salga un doctor.
Sale el doctor llevando de la correa a un hombre que ladra a su alrededor y huele a los dos nuevos pacientes que le acarician.
Juan Karlos.
Que hermoso perro.
¿ Cómo se llama doctor?
El psiquiatra:
Napoleón.
El magno poeta:
¿ sabe dar la patita?
El psiquiatra:
Y hasta hablar cuando quiere.
Dirigiéndose al perro:
Paco, habla con estos señores.
El perro, hablando:
Buenos días.
El psiquiatra volviendo a Juan Karlos y Angelillo de Uixó.
¿ Y ustedes quienes son?
Angelillo.
Confucio.
Juan Karlos:
Jesucristo.
El psiquiatra anota los nombres y con una gran sonrisa les da la bienvenida conduciéndolos a las instalaciones de fóbicos.
Bienvenidos señor Confucio y Jesucristo. Aquí estarán a gusto con Zaratrusta, Buda, Nietzche, Mahoma, Camilo Sexto, la Pantoja….
Al entrar el psiquiatra les deja explorar su nuevo entorno, y observan con gran gozo a un judío dando vueltas en circulo por la sala y lanzando en arameo versos de la cábala.
Dos homosexuales subidos a una mesa y con un cucurucho cada uno en la boca hacen cómo que tocan las trompetas de Jericó.
Un anciano desdentado habla con su sombra:
el-sindrome-de-jerusalen_2_715180
Se salto la tapa de la olla, y empezó a esparcirse la carne y unos gusanos gigantes comenzaron a comerse los huesos, y luego se tiraron a mi cara unas lombrices que salían por todas partes de unos huevos que eclosionaban en la mesa.
Ahhhhhhhhh
Confucio a Cristo.
¿ Por qué hemos tardado tanto en venir aquí?
Jesús susurrando a Confucio:
Por sumisión a una sociedad injusta que enjaulaba nuestra conciencia y nos hacía ser judas.
Hemos vivido en las tinieblas mucho tiempo.
Confucio.
Es hora de despertar.
Una mujer joven con las muñecas de las manos vendadas se acerca al mesías y se quita la bata blanca quedando todo su hermosos sexo al descubierto
Se tira a los pies del mesías y se los besa, deseando sentir que es sacrificada su vida a los deseos de un desconocido.
EL mesías:
Levántate mujer.
Ella llorando, desconcertada, humillada suplica:
Soy una ramera.
EL resto de locos coreando:
Es una ramera, es una ramera.
Ella les grita con los ojos llenos de lágrimas:
No soy una ramera.
El resto de locos coreando:
Ella no es ya una ramera.
Entonces se levanta y le pega un bofetón al mesías. Se viste la bata riendo y le da un beso en la mejilla.
Entra un residente con aspecto de moro del patio pegando un portazo y cayendo al suelo.
Es perseguido y azotado por una docena de residentes.
Clama por su crucifixión.
Crucifixión, crucifixión, crucifixión.
Se arrodilla a los pies de Confucio, al que mira intentando reconocerlo.
¿ quién eres le pregunta?
Confucio- responde Confucio.
Y halando a las masas, con voz severa y blandiendo una silla sobre sus cabezas así les dice:
Confucio protege a este hombre, hasta que sepa si debe morir o vivir. O vosotros, matadores, primeros os pregunto:
¿ Por qué queréis crucificar a este hombre?
Las masas reveladas:
Se nos ha encomendado el sacrificio de este hombre a través de su palabra para poder salvarnos. No deseamos matarlo, bueno si, pero para salvarnos. Eso es lo que dice y creemos que es cierto.
EL mesías Juan Carlos entristecido:
! Qué decepción ! hasta aquí llega el egoísmo y la barbarie de las masas.
Confucio alegre y esperanzado:
Pero también hay gente que se quiere sacrificar por el bien.
EL mesías apócrifo:
Crucifixión, crucifixión.
Confucio al falso mesías:
No lo hagas hermano, si te matan el mundo seguirá igual. Los pobres no se salvaran, en el mundo hay gente que te necesita. Se necesita gente que luche por ellos.
El falso mesías recibiendo una patada de un hombre vestido de Napoleón en un momento de descuido.
Confucio que lanza la silla al emperador.
El mesías apócrifo:
Será la revolución mi eliminación.
Esta fuerza bruta de las masas, no creo que tengan malas intenciones al querer matarme, si no que no comprenden.
Tu misión Confucio es apelar por mi vida y divulgar mi mensaje.
Confucio, convencido:
En verdad te digo que tu eres mi mesías superstar.
¿ Cual es tu nombre?
EL falso mesías:
Buda.
EL mesías Juan Karlos maravillado con el nuevo mesías.
Eres mejor que yo. Te seguiré hermano Buda. Ya no necesito más pruebas ni seguir siendo Jesús.
Confucio:
Ni yo Confucio. Ahora soy otro.
Angelillo de Uixó.

Confucio-Jesús. by Angelillo de Uixó is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://angelillo201.wordpress.com/.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Motel Benicàssim. Angelillo superestrella.



Motel Benicàssim. Angelillo superstar.
PORTADA SEPTIEMBRE 2011 (1)
Se han abierto las puertas,
A las once de la noche mientras el gallo canta.
Y la gente baila.
Parece que fueras a una fiesta cómo en los viejos tiempos,
cuando te lanzaban claveles desconocidos,
y te perdías en la carretera,
montada algún automóvil con alguien igual de extraviado.
Para despertar entre niebla al día siguiente,
Tratando de recordar y ser negada cómo Pablo.
Mirando confusa te ibas diciéndote:
No es verdad.
Yendo a ninguna parte , a ningún lugar,
sabiendo lo que iba a suceder.
Que acabarías en algún motel de carretera,
con la media luna, o una palmera dibujada en la puerta.
Donde se baila, donde se ríe , donde se olvida.
Hoy vas por la vieja carretera,
recordando una dirección,
seca y hambrienta.
Sin claveles en el pelo,
sin esperar nada de nadie.
Cómo un gorrión que atraviesa una ventana;
has dejado tu huella,
en el campo tranquilo del motel Benicàssim,
Que te ha cerrado su jaula,
Mientras en el motel se baila y se ríe.
Te llevan en silencio las águilas negras.
Ves cristales rotos y pies descalzos,
y las luces de los coches desorientados en la niebla.
que pasan indiferentes, perdidos a tu alrededor.
II.
zona-piscina-tumbonas
Amanece en el hotel Benicàssim con plumas de gorrión arrancadas, enganchadas en los barrotes de las ventanas. Escarcha en los cristales. Los clientes del motel duermen pegados unos a otros. Aliento de licor entre los ronquidos y fluidos estomacales macerados.
Dormir hasta ganar el día. Salir al medio día a dar un vuelta por las calles, comprar el tiket para el circo, escuchar las noticias donde se cuenta que en su motel una ladrona ha robado comida.
Datos de la ladrona extraídos del periódico mediterráneo:
Otros datos
1 Drogadicción.
La ladrona, según su defensa, sufría adicción a las drogas, pero los jueces no aprecían el atenuante.
2. Policía local.
Tanto policía local de Benicàssim como la guardia civil la conocían por otras detenciones.
3. Reincidencia.
La mujer ya había sido condenada por robos con fuerza en dos sentencias de los años 2006 y 2007.
III.
018114a_hb_a_001
Vuelven al motel Benicàssim de los clientes al anochecer. Gente extraña, de paso, que anda con la cabeza sobre la tierra y sabe moverse por los hoteles, las grandes avenidas iluminadas por hermosas farolas que brillan artificiales sobre gente distraída que saben cuando tienen que sonreír, cuando tienen que saludar, a quien deben escuchar; para buscar y encontrar por el mundo entero el cáliz de sus fantasías, de sus excitaciones y diversiones, tratando de evitar a toda costa penas.
Las sombras parpadeantes de la palmera repleta de bombillas rojas y azules de la entrada del motel Beniàssim, recuerda la virtud a los clientes que se debe mantener para no perderse en el circo, donde algún payaso es capaz de levantar una cruz en medio de la arena y clavar a cualquier espectador a ella, mientras le tira cuchillos hasta desangralo poco apoco y el resto del publico aplaude entre sádicos por brutalidad, y nerviosos de alivio de no ser ellos los que están en su lugar.
IV. a la mujer detenida.
los-miserables-pelicula-foto-23
Ay misera de ti.
En el juicio no recordabas nada de lo que te acusaban.
Te has abandonado arrastrada por la fuerza de la sociedad humana que deja en la cuneta a millones y millones de seres para que se hundan.
¿ Quien te resucitará?
Angelillo de Uixó.

Motel Benicàssim. Angelillo superstar. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://angelillo201.wordpress.com