lunes, 29 de julio de 2013

Una mujer repudiada y otra amada


Una mujer repudiada y otra amada.









de Angelillo de Uixó.

  1. La chica de la playa.








Lleva una pequeña blusa y unos pantalones vaqueros muy cortos que le cubren solo media nalga. Están muy bien contorneados ambos hemisferios. Camina grácil y seductora. Toda la playa de Xilxes la está mirando. Se quita blusa despacio, levanta los brazos. Uno cruzado sobre otro, las piernas también las cruza. Semeja una bailarina erótica estática sobre la arena. En los dedos quedan las puntas de los extremos de la blusa que van subiendo y mostrando al mar unos pechos redondos, tersos, de sonrosados pezones gruesos cómo un pulgar. Pasa la blusa por la cabeza. La lanza. Su pelo es moreno, no muy largo, con un gracioso flequillo. El rostro muy femenino. La nariz pequeña, los labios carnosos. Los ojos, los ojos negros cómo la noche, misteriosos, peligrosos. Algo rasgados, con una mirada muy seductora y viciosa. Sus piernas son dos torres moras a las que escalar. Es alta y delgada, sus caderas trazan la forma de las asas de una copa en la que servirse. Ella es una máquina de amar, para poco o para nada más puede servil algo así. Se inclina y se desabrocha el pantalón. Las olas del mar llegan hasta sus pies, dejando su blanca espuma jabonosa y dorados granos de arena sobre sus dedos. Poco a poco el pantalón va cayendo. La lanza unos metros tras ella. Varios hombres se inclinan sobre las toallas para ver mejor el espectáculo. Ahora solo va cubierta por un tanga negro. De la mano agarra a un chico discapacitado que está junto ella. A los dos juntos, de la mano, se les ve entrar en el agua. Parecen felices. La escena da tristeza. Es melancólica y algo extraña, hay cierta crueldad por parte de la naturaleza. Una batalla entre la fealdad y la belleza, entre lo que atrae y repugna. Sin embargo aquí solo hay en paz en ambos bandos.
Llega un ciclista que ha hecho el camino pedaleando desde Vall d´uixó a Xilxes. Deja la bici apoyada en una palmera y se mete en el agua. Se tira de cabeza al agua para quitarse el sudor. Al salir del agua da junto a la chica y el subnormal.
Echa una mirada a la espalda morena de la chica que juega con su pareja. Le parece atractiva. Se ven los contornos de los senos moviéndose. El discapacitado queda frente el ciclista. Sonríe feliz. Ella juega a tirarle agua. Él hace lo mismo. Luego ella lo sujeta y el discapacitado flota seguro entre sus brazos. El mar está calmado, apenas hay olas. Tiene varios colores según la profundidad. Más blanquinoso en al orilla, luego azul, después hay unos metros de un azulverdoso, y en el fondo hay un brillo parpadeante de blanco y azules que se pierden en el horizonte hasta unirse con el cielo.
El ciclista se acerca a la chica dudando.
¿Será o no ella?
- Mari ¿que haces aquí?- pregunta al verla de cerca ya seguro.
Ella lanza un ¿eh?, de la sorpresa.
-Ah, eres tú- expresión de indiferente de ella.
Él le mira los pechos con deseo. Ella lo sabe y deja ver cómo todas las que conocen su oficio.
-¿Qué haces por aquí?- vuelve a preguntarle el ciclista- Creía que te habías ido a Francia con un empresario arruinado del pueblo. Un tal Colapso.
-Si, me fui a Francia con Colapso, pero no salio bien la cosa- hace un gesto de disgusto- Nunca una se debe una enamorar (en estos momento parece que hable para si, aunque lo hace en voz alta, emite un gesto cómico mirando al discapacitado que está enamorado de ella) Si , Angelillo ( nombra al ciclista por su nombre) acompañé en la desgracia a Colapso- dice al final triunfadora y arrogante, aunque ella mismo no lo cree.











-Ya lo se. Me dijeron que estabas amancebada con él. Lo que no se es porque lo hiciste, es un tipo sin escrúpulos con reconocido historial empresarial.- el ciclista la mira intrigado y a añade a modo de sermón que a ella parece disgustarle.
- Irte con Colapso arruinado y con sus cuentas y las tuyas embargadas es una locura. Si hubiera sido en la época de boom inmobiliario lo hubiera entendido- el ciclista se pasa la mano por el pelo mojado y se tira algo más de agua que cae hasta los hombros.
-Resulto ser un sinvergüenza- exclama ella con una sonrisa amarga-
-¿Qué te hizo?- Le pregunta con curiosidad.
- En Francia encontramos trabajo en una casa de una Madama viuda. Él hacia de jardinero, albañil, fontanero, yo de chacha. Ella se encapricho de él el día que nos encontró haciendo el amor en la bodega de la casa, borrachos. Le entró a la madama una gran pasión. La madama le abrió las puertas de la sociedad francesa y a mi las de calle - mira Mari fijamente a los ojos del ciclista que sienten pena al escuchar su historia. Ella se conmueve de la mirada de él y de su propia historia. En sus palabras hay una sombra de dolor, de desdén y sufrimientos indescriptibles.
EL discapacitado llora.
UGGGGG;UUGGGGG- ella se vuelve hacia él y le tira agua. EL chico, tierno, la abraza. Cuelgan varios mocos de su nariz y estornuda congestionado sobre ella que se sumerge y se limpia. Luego con delicadeza le limpia él. La bella y la bestia se dan besos que cabrean al ciclista.
-¿Y este quien es?- pregunta el ciclista con desprecio.
Ella duda de que contestar, pero lo hace.
¿Estás celoso?- le pregunta sonriendo.










¿No será…?- pregunta el ciclista con horror y vergüenza ajena.
Mari se pone sería, le mira nuevamente fijamente a los ojos a Angelillo :
-Una mujer tiene que comer- una ola sumerge sus pechos que flotan, hace apología de su conducta- volví España presa de la rabia de haber sido repudiada por esos canallas. Debí haberme quedado allí, al lado de Colapso, escondida en un seto del jardín, quizás me hubiera mantenido.
- Colapso ¿tu crees? – el ciclista adopta un tono socarrón.
  • No se- duda ella que ha perdido la fuerza, se siente sucia- el caso es que me entro el orgullo porque me repudio delante de su querida, en una cena a la que nos invito. Lo tenían todo pensado. Él, con indiferencia me dijo a mitad de la cena mientras trinchaba pavo que me tenía que ir de esa casa, que volviera a España para dejarlos en paz. La Francesa se reía mucho cuando yo pegue un grito de horror, de humillación. Era de mi, Angelillo, de quien se reía, de la pobre- Mari se pone a llorar desesperada, se lleva las manos a la cara. El subnormal se pone también triste pues a su modo la quiere. Imita a su novia, se pone las manos en al cara y llora.
Angelillo la intenta consolarla con el fin de tocarla, para eso se inventaron los buenos sentimientos. Rodea con sus brazos a la preciosa criatura. Sus pechos gruesos y redondos se hunden en su pecho varonil, siente su calorcillo. Y goza con lo que gozaron antes otros cómo él, pues es normal, Oh hermanos, gozar con mujeres así, pues están hechas para esto. El subnormal empieza a gritar celoso y ella se separa de Angelillo preocupada:
  • Cuasi Modo, cuasi Modo, tranquilo, no es nada, es un amigo- le susurra al chico que está muy nervioso y hace gestos amenazadores hacia Angelillo. Ella le da un beso en la mejilla que lo tranquiliza.
  • Mira Angelillo- le dice al ciclista- es mejor que te vayas y me dejes.
  • -Pero, pero- exclama Angelillo a modo de protesta.
  • Vete- le grita de repente. Más tranquila le susurra:
  • Angelillo, con él estoy segura, tiene una paga del estado por idiota, y trabaja en un taller 4 horas al día. En un centro especial de empleo. Tiene 14 pagas y no es un sin vergüenza. Me quiere. Es un buen chico ¿no se le nota?
  • Comprendo, comprendo- hace una mueca triste que a ella le ofende. Añade Angelillo
  • Yo no tengo nada que ofrecerte ¿verdad Mari?
  • Vete- vuelve a gritar.
Desde la arilla los de la cruz roja le hacen señales al ciclista.
  • Por favor caballero, la bicicleta no puede dejarla dentro de la playa. Haga el favor de retirarla o llamo a la policía- comenta un socorrista con pinta de macarra cuando sale.
  • Vete a la mierda subnormal- le contesta el ciclista.
  • A que te doy asqueroso- responde provocador y sin educación el chulo socorrista.
Ambos se pelean sin mayor importancia. Se dan unos empujones, alguien ha llamado a la policía que acude, pero antes el ciclista se ha zafado, ha subido a la bicicleta y se aleja.





II. La violinista de las cuevas de San José.




Oh hermanos, esta noche de Julio de redonda luna llena ilumina a gente redonda y llena en las grutas de San José en vall d´uixó. Suenan canciones odiosas en este culo del mundo del dúo dinámico cantadas desde una barraquilla bar por unos camareros fascistas y una orquestilla municipal de organillo y guitarras.

- me duelen mucho los oídos y siento ganas de vomitar de escucharlos- exclama Angelillo furioso que pasea por el lugar y detesta la mala música y a los tipos cerdos colocados por el PP.
¿Qué hago yo aquí, me pregunto? –Angelillo se para y mira el cielo estrellado tratando de ver alguna señal. Lee el horóscopo de un periódico que hay tirado en el suelo de donde lo ha cogido. Alguien ha subrayado el teléfono de un travesti. No, no encuentra Angelillo la respuesta que necesita de que hace en ese territorio de los fachas, los maricones y los turistas. Aun piensa en bella Mari, o quizás en el mundo. Sienta asco de ella y a la vez a amor y piedad por ella.
-No se, no se, no se que hago aquí- exclama otra vez en voz alta.
Pasa una persona por su lado que le hace mala cara por hablar solo, ir mal vestido y oler a sudor y a mar, pues hace días que no se ha duchado con jabón. El que le juzga es un viejo perfumado y su mujer. Le da Angelillo las buenas noches cómo un caballero educado.
¿Miras algo viejo?-
El babucho pasa de largo con su momia amaestrada del brazo que le dice en tono cacatúa.
-Paco, no digas nada, ¿no ves que es un delincuente?
Paco le hace caso a su mujer moviendo la cabeza, siguen su camino. Nota Angelillo su mirada bizca sobre su noble rostro.
Él se imagina la vida de ese par de tipejos.
- 50 años casados. Habrá trabajado muy duro el babucho estarrio ese, muy duro en la fabrica de Segarra. 12 horas al día durante 40 años. Vería las injusticias y callaría, y ahora critica a los demás y quiere que seamos cómo él. Cerdo, cerdo, cerdo fascista. Su mujer casería zapatos en casa por unos monedas al día, en negro cómo mandaba el pendejo señor Segarra, el muy cerdo empresario. Ella lo hacía para ayudar a la economía casera. ¡ La gran preocupación de su existencia! Su puta casa de 80 metros cuadrados con un canario en al galería. Bien, bien, bien. ¡Menudo universo! Le daría tiempo a la vieja también a hacer diariamente sus labores domesticas rutinarias, y todo ellos con excepción de unos paréntesis para traer varios hijitos al mundo que en estos momentos trabajan para esta Gran Nación. Ahora todo se acaba para ellos, pronto morirán, tienen miedo de morir los necios, y siguen juntos ¿por qué? Yo que se, serán unos cobardes, siempre lo habrán sido los muy cínicos y por eso salen juntos.




Angelillo deja de pensar en la vieja pareja de ancianos para prestar atención al tarareo de las cancioncillas de la orquestina que emiten las babuchas y babuchos de la tercera edad que han acudido a una cena popular organizada por los viva España, viva España del PP. En la escena bajo farolillos colgados junto a las banderas nacionales se ven a los viejos y las viejas babuchas que han levantan la mano cantando el cara el sol cuando eran jóvenes con mucho gusto de hacerlo. Hoy, cómo recompensa el PP les ofrece una cena muy feliz y nostálgica en el paraje de las grutas de San José.
-Vaya, vaya, vaya con los fachas- exclama Angelillo.











Camina entre ellos y se hace muy bien el invisible. Todos están a lo suyo. Llenar el buche, canturrear y esas cosas fachas, por eso no reparan en él. Por su lado pasa una camarera con gafas de sol de pera pese a ser noche. Va muy sexy en minifalda, parece una puta. Ha mandado marcarse unos tatuajes del playboy en los brazos, lleva aros en la nariz, y va muy sonriente ante los clientes de la terracita a los que invita a consumir con risa profident y escote generoso con tatuaje de rosas o algo así.
-da ganas de vomitar verte utilizar tus artimañas femeninas para asegurarse el puesto de trabajo haciéndote la simpática ante los viejos y los cerdos peperos- hace ademán de disgusto Angelillo. Siente esa noche una gran violencia en su alma. Aun tiene gravada la ultraviolencia de la visión arrebatadora de los pechos de Mari y el discapacitado besando lo que él desea.
-Debí de haber ahogado al subnormal- se recrimina arrepentido. Nos quitan el trabajo y nos quitan las novias. Quizás los nazis tuvieran razón- reflexiona triste, muy triste y violento. Aunque es un buen chico en el fondo, pero claro, las injusticias son las injusticias y la lucha por la vida es la lucha por la vida y nos hacen pensar cosas extrañas.
Observa a la camarera. Da muestra de indigencia ética y mora propias del animal femenino pro capitalista. La chica carece de identidad cultural y racial. En ese cuerpo repleto de curvas no se puede saber ni siquiera si el bello animal es de raza hispana, inglesa, francesa o italiana. Desde el bar asoma la jeta del jefe satisfecho de la coquetería de su sierva.
-Asqueroso cerdo- exclama Angelillo al jefe.
Pasa por la puerta cerrada del río subterráneo que se ha quedado el PP.
¿Para que querrá el alcalde un río? – se pregunta sin atinar una respuesta que no la tiene. Ha pasado y ya está. El PP se ha quedado el río subterráneo de San José.






En el paraje de los fachas, unos metros más adelante, casi al final, ve algo más apartadas del resto de la gente, ya en los merenderos, a un grupo de tolerantes o indiferentes del mundo. Están a su rollo cenando cosas ecológicas. Es un grupo de féminas seres de luz. Brujas que hacen yoga, meditación, buscan la energía por aquí y por allá, bajo un pino, bajo una alfombra persa, y siempre que hablas con ellas te dicen: paz, amor, optimismo, quiero ser feliz, jo, jo, jo, jo, jolines, y esas cosas pro capitalistas, oh hermanos.
-Despreciables, despreciables, despreciables fulanas- les dice mientras da la vuelta para no tropezar con ellas pues conoce a dos o tres que le saludan.
Sube triste por la escalera que hay junto al río subterráneo que se cierra a las nueve de la noche, siendo el único río de España que se cierra. Sobre las grutas hay unas viejas ruinas de un poblado ibérico. Mucha gente va ahí a suicidarse. Es el mejor sitio del pueblo si exceptuamos las cuevas de abajo para suicidarse. EL poblado ibérico está muy tocado por culpa del PP que se lo ha cargado colocando una estructura de metal.
Cuando Angelillo está a punto de empujar escaleras a bajo a una joven embarazada que me ha cruzado con él y le ha preguntado si sabe donde están las chicas del yoga. De repente, escucha un violín tocando a Lugvin van.
-OHHHHH;OHHHHHH;OHHHHH- exclama y llora impresionado al escuchar las notas.
Ella se conmueve. Y le habla:
-Oh que gran chico, que gran chico, que gran chico. Cuanta sensibilidad. No se ven chicos cómo tú. ¿Tienes novia guapetón? Mi chico me ha repudiado cuando le he dicho que estoy preñada
Pasa por su lado Angelillo sin decir nada a la criatura preñada de luz buscando la música. Escucha a la zorra llorar a su espalda:
UAAA,UAAAA; UAAAAA, que sola estoy. Nadie me quiere. Mi hijito, mi hijito, mi hijito. Se frota la tripa cómo una morsa.
La luna llena está muy baja, muy redonda y muy roja. Tiñe las murallas ibéricas de sangre. EL grillo chirría en la calida noche y un sapo croa melancólico. El violín vibra y aúlla jorochas melodías cargadas de de sentimientos, de dulzura, de dramatismo, de fuerza, de patetismo, de gloria, conforme avanzan las notas de la quinta de Lugvin Van. Unas manos suaves, blancas, puras, tocan rápidas las notas. Angelillo tras un árbol se oculta y ve la figura de una chica sentada en unas piedras junto a la derruida muralla del abandonado poblado ibérico. Las matas de hierba la rodean hasta la cintura. Esta dominada por la pasión hacia Lugvin. El arco del violín sube y baja. Es cómo un pistón gigantesco que moviera la ola de un sunami que arrasará el mundo.
Angelillo cae derrotado bajo las ramas del árbol. Sus ojos son cuencas por la que mana un río de lágrimas.
Cuando para la música de Lugvin Van, se acerca a la violinista.
Hola, yo… siente tal respeto hacia ella que parece sorprendida de verle. Él no atina a decirle nada más que un:
-te quiero.
En escena se ve a Angelillo completamente enamorado. La luna y el poblado ibérico de fondo.
Ella ríe.
Jaaaaaa, jaaaaaaaa. Pero si ni no sabes quien soy.
Y Angelillo gime:
OHHHHH;OHHHHHH;OHHHHH. Si, si, si que se quien eres.
¿Quién?- pregunta ella intrigada.
Él se sienta y contempla su rostro divino.
Su cara es redondita, con una fina y ovalada barbilla. Su nariz es pequeña y fina, plana, sus labios son largos, finos y rosados, y sus ojos amarillos cómo su pelo, que le cae hasta los pechos. Tiene aspecto de inteligente y de sensible. Sus pechos son grandes. Es voluptuosa, y está my bien formada. Su piel es muy blanca. Le dan un aspecto de pureza, santidad y decencia que conmueve. La violinista parece un ángel.
-Dime ¿quien soy?- le pregunta el ángel.
-Tu eres la dama del violín- le dice con tono infantil.
Ella vuelve a reír.

El suplica que escuche.
-Escucha, escucha, por favor. Hace tiempo un calavera amigo mío que ya está enterrado me contó que una vez, que solo una vez en su vida se enamoro de una mujer. Esa mujer estaba muy bien formada, grandes pechos, rubia, ojos dorados cómo el oro, voluptuosa. Pero no era solo su aspecto lo que la sedujo. Esa mujer, me dijo, era el demonio, porque sabía pensar. Por eso la repudio.
Ella se pone sería, siente un escalofrío.
Él continúa describiéndola.
- Tocaba el violín, sobre todo canciones de Beethoven. Recitaba a Lorca y Miguel Hernández de memoria.
Ella retuerce las manos, llora y habla con dulzura cómo si hablara una sinfonía de flautas:
-Hablas de tu amigo Juan ¿verdad?









-Si- responde Angelillo- Y tu eres la mujer que todos buscamos, la única que puede hacer que un hombre descarriado vuelva a su redil.
-Pero yo fracase- un mechón de su pelo tapa sus ojos, su voz es trémula y su cuerpo tiembla.
Angelillo asustado del encuentro, muerto de miedo por la opinión de ella, avanza cómo un perro de rodillas. Se acerca. Le toca la mano con mucha precaución.
-No, no fracasaste, solo que eras demasiado para ese canalla. ÉL te amaba, y te temía.
-Yo también le amaba- agarra ella la mano de Angelillo con dulzura y le pregunta
-¿Tú le querías?
-Yo le mate- contesta de forma inesperada. 









Ella se aparta desesperada y emite un romántico:
Ahhhhhhh, ahhh de terror. Suena del violín las notas de psicosis.
Le mira buscando una respuesta.
-¿Quieres saber por qué lo hice?- le pregunta.
Ella hace ademán con la cabeza.
Angelillo se levanta sombrío, mira a la roja luna que ilumina las tapias del poblado ibérico.
Por envidia- duda, la mira, ella gime, y al final explota Angelillo con un:
  • Lo hice por ti.
Le estalla la explicación absurda en las orejas.
Ella queda en la escena con la boca abierta y muy pasmada. Sacude aturdida la cabeza.
-Pero si no me conocías- hay gestos en su expresión de que nada tiene sentido. Ella desvía la mirada hacia le poblado ibérico y pasea la mirada por las murallas. Siente angustia y dolor que canaliza hundiendo su pensamiento dentro de ella.
Angelillo pasea cómo el rey Arturo por las ruinas ibéricas añorando los viejos tiempos del medievo.
Un sapo se sube a la falda de la violinista y croa.
Ella mira al sapo, y el sapo le mira a ella, y le pregunta.
¿ Juan?
Angelillo de Uixó.




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viernes, 26 de julio de 2013

Los muertos del accidente del tren Gallego


Los muertos del accidente del tren gallego. 









La escena ocurre algunas horas después de descarrilar un tren en un pueblecillo sin importancia de Galia. El lugar está lleno de gente que deambula entre la chatarra en que se ha convertido el tren. Aun sale humo del amasijo de hierros. A los lados de la vía hay un mundo de gente viva interesada en lo que ha ocurrido: políticos del PP, periodistas. Psicólogos, médicos, empresarios de la localidad, trabajadores de la funeraria, familiares de los accidentados, y claro, los muertos, los protagonistas de la escena, que cómo no pueden hablar todo el mundo habla por ellos.










El presidente del país es esas fechas es aun un tal Marino Rajoy, al que le quedan horas en el puesto. Señalado dicho presidente de haber hechos cosas feas feas, feas de verdad, Oh hermanos. De esas que se pagan en España si uno es rico suponiendo que exista Satanás, cuando uno fallece, y si se es pobre se pagan en la prisión.
Ha acudido a ésta escena, Oh hermanos, el presidente muy de negro, serio y consternado.
La presa muy formal aguarda al presidente.









-Ha llegado, ha llegado- gritan varios síndromes de Down.
Todos los periodistas dejan las vísceras, los trozos de cerebro, las piernas que se han encontrado y a las que dicican fotos y acuden en manada junto al atril que con varios asientos de tren han levantado al presidente de España.
-AYYYYYY; AYYYYYY; AYYYYYYY, que pena, que pena, que pena más grande- declara el presidente a la prensa y a los familiares con los ojillos repletos de lágrima y las manos juntas cómo una mantis religiosa el pícaro presidente.
-¿es por su situación personal?- pregunta un periodista síndrome de Down.
El presidente pensando la respuesta emite un:
Ayyyyyy, Ayyyyyyy, Ayyyyyy.
El periodista parece satisfecho con la respuesta y no hace ninguna más.
Mira con timidez a la gente que aplaude, no hay abucheos. EL presidente suspira satisfecho comprobando que la cosa vaya bien. Se aventura a improvisar de lo ensayado con los asesores que tiemblan de miedo por el riesgo que puede causar a la opinión pública:
Ayyyyyyy, Ayyyyyy, Ayyyyyyyyy, Ayyyyyyyyyyy- exclama muy seguro de si mismo. Ha perdido ya la vergüenza, los miedos, incluso baja del asiento, toma realidad con el suelo y se mezcla entre el público chocando las manos cómo un cantante rock cuando se tira desde el escenario:
AYYYYYY; AYYYYYYYY; AYYYYYYYYYYYYYY, va consolando a las víctimas.
Las cámaras recogen el momento y los síndromes de Down de las gacetas escriben jorochos artículos repleto de patriotismo. Las encuestas de opinión pública del ganado español se disparan favorables al presidente. Días antes era tratado cómo un delincuente muy peligroso, pero de eso ya nadie se acuerda. Ahora la gente recuerda el:
Ayyyyyyyy, Ayyyyyy, Ayyyyyy que ha dicho.
Unos camilleros llegan con un paquete negro y lo dejan junto a otro.
Venga Juan, que tenemos que traer todo ese montón aquí- dice un camillero a su compañero señalando un montón de muertos.
Lo que yo no se es por qué nos obligan a cambiarlos de lugar- con gesto de fastidio contesta el compañero.
Es por el presidente.

-¿qué te parece? ha venido el presidente interesarse por nosotros-Pregunta educado un hombre de mediana edad, con cara de buena persona a su vecino que acaban de descargar- Incluso el presidente ha mencionado de que nos vana poner una medalla. 








Su nuevo vecino, cuya alma lucha por salir de la funda, es un joven con cresta de color rojo el pelo, aros en al nariz, y tatuajes de talego. Sale de la funda, camina confuso, tambaleándose por falta de práctica en su nuevo estado.. Mira con desprecio a su compañero.
-Que se vaya a tomar por culo el hijo puta estarrio ese. Yo no quiero su puta medalla, y que ni se le ocurra hablar en su nombre de mi persona- señala con el dedo hacia donde está el presidente hablando- Pero si toda la vida esos cerdos fascistas me han despreciado, me han humillado y me han golpeado- su compañero s epone la mano en la boca alarmado por sus palabras. El joven avanza, se vuelve hacia la funda de plástico donde está su cuerpo. Lo mira con tristeza. Media cara le falta y la cabeza la tiene abierta.
Ahhhhhhhh- grita. Comienza furioso a avanzar cómo un loco por las vías hasta donde está el presidente.
Su compañero le dice:
-Vuelve, vuelve, insensato, te va a meter en un lío.
El presidente se encuentra haciendo un discurso típico, calcado de otras situaciones parecidos con muchos blablaba, blababa.
-todos los españoles nos sentimos consternados por la muerte de está gente, ciudadanos ejemplares cuyas vidas y sus proyectos de vida se han truncado trágicamente.








JAAAAAA- ríe el punki que se ha colocado a su espalda.
La voz suena de ultratumba. Los síndromes de Down miran a su alrededor para descubrir de donde ha salido la voz.
Mi vida ya estaba truncada mucho antes presidente.
¿Quien me habla, quien me habla?- mirando a todos lados el presidente busca la voz aterrorizado.
Los síndromes de Down de las gacetas comienzan a disparar las cámaras. Una nube de flases parpadeando cómo reflectores antiaéreos cubre un frente de varios metros. El punki se queda ciego y cae al suelo. Se levanta con cuidado pues aun no controla los movimientos de su alma. Trata de romper las cámaras pero no puede, simplemente las atraviesa.
Un miembro del gabinete de presidente se apresura a salir al atril:
-Esto es obra de Rubalcaba. Estribándolo en sus gacetas, corran, corran, escriban.
Los escribanos síndrome de down redactan el ataque de Rubalcaba.








-Nada ni nadie evitará que estás personas tengan su homenaje- insiste el presidente.
-Lárgate de aquí facha- grita el punki- los muertos no queremos que saques provecho de nuestra desgracia.
De repente unos brazos sujetan al punki que grita asustado:
UGGGGGGG; UGGGGGGGGGGG; UGGGGGGGGG.
De un empujón algo lo tira al suelo, le da varias patadas en la boca por la que empiezan a tirar mocos verdes.
Levanta la vista el fantasma y ve frente a él al revisor, una muchacha guardia civil, un mecánico, un albañil, que empiezan a pegarle de forma sádica.
Parar- ordena al resto el revisor jadeando al cabo de varios minutos.
Se agacha al punki y le susurra.
-Hijo mío, escucha, ahora estamos muertos. Nuestras familias necesitarán salir adelante, y lo deberán hacer sin nosotros. Yo he dejado tres hijos, un ex y una querida. ¿ No querrás joderles la vida, verdad muchacho?
El punki acostumbrado a las detenciones, dolorido y viéndose rodeado, contesta muy educado:
-No señor, no señor, soy un buen muchacho, es que me he puesto nervioso, nada más señor.
-Bien, bien, bien muchacho, ahora ve a tu funda y métete en tu cuerpo un rato, aun puedes hacerlo. Por mi parte queda olvidado el que viajeras sin billete, no se lo diré a San Pedro.
Gracia señor, muchas gracias, ahora mismo voy a mi funda, me duele mucho la cabeza.
Angelillo de Uixó.





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jueves, 25 de julio de 2013

Un pájaro desvalido


Un pájaro desvalido.











de Angelillo de uixó.










La acción principal de esta escena basada en hechos reales se sitúa en el patio de la ermita de San Antonio en Vall d´Uixó cuatro horas antes de que en una casa cercana entre la policía, dos detectives de la brigada criminal, un periodista de Crónicas de la vall, una ambulancia, y se acerquen curiosos los vecinos en batín a ver que ha pasado mientras unos perros desconcertado y traumatizados son llevados a la perrera municipal. La ermita es un templo de planta sencilla, con blancas paredes y rodeado de pinos. Bajo del templo se ocultan polvorines republicanos. El lugar queda sobre un cerro abrupto y solitario cuya cota domina las vistas del castillo de Castro de Alfondeguilla, el castillo de Vall d´ Uixó, las grutas de San José. A sus pies, el pueblo, en el fondo el mar. Las montañas que la rodean ofrecen unas intrincadas líneas de trincheras donde el ejército republicano, el bando bueno, se cubrió de gloria sobre el enemigo derrotándolo y causándoles grandes bajas, sin que se hagan conmemoraciones ni celebraciones de estos hechos ante la casa de los muchos fachas que tiene el pueblo hoy en día. Incomprensible, lamentable.
En la parte de atrás de la ermita, senda principal por la que llegará el protagonista, hay un escabroso sendero que permite el acceso a la misma. El templo está dedicado a un Santo falso, un fraude llamado San Antonio. Generalmente la senda de atrás es utilizada por penitentes. Sube el protagonista seguido de tres perros sedientos. Acuden al aljibe a beber cuando se repente el protagonista: un joven moreno desvalido, en el sentido del término de que solo cuenta consigo mismo para salir adelante, su astucia, que no es mucha, y sus relaciones personales, que son con gente que está básicamente fuera del sistema o en muy serio riesgo de estarlo.
Mal, mal, mal.
OHHHHHHHH;OHHHHHHH;OHHHHHHHHHH.









El protagonista es un ser indefenso ante el sistema. Posee grandes valores de compasión, humanidad, y una gran sensibilidad, pero no es homosexual (o cree el protagonista no serlo)
El joven es victima de la sociedad y de la incomprensión de sus semejantes que no lo entienden. Siempre que sale de una entrevista de trabajo de la que es rechazado de forma automática suele ir a un bar a tomar un café y balbucea para si un mantra que reza:
-No me comprenden, no me comprenden, no me comprenden.
En la ermita escucha un lamento, triste, muy triste, y se detiene súbito.
- ¿ Ha sido mío este lamento? – se pregunta desconcertado, observando cómo sus perros se han tirado a un cubo repleto de agua que alguien ha dejado con agua del aljibe, y a un trozo de pan que algún arrogante burgués ha tirado al suelo tras dar dos mordiscos.
Vuelve a escuchar otro lamento. Se vuelve a interrogar:
¿ He sido yo?
Y se contesta.
- No, no, no, ahora mismo no me estaba quejando.
Mira a los perros jugar a perseguirse. Tampoco han sido ellos, y sin embargo se escucha un lamento, es seguro.
Mira el joven a todos lados. Da vuelta sobre si mismo, empieza a caminar perturbado y muy asustado.
¿ Será cosa del hambre?- Se pregunta con el estómago vacío. Hace un quiebro reflejo para no charfar una cosa que desde el suelo le mira.
OHHHHH;OHHHHH;OHHHH- exclama haciendo instintivamente una voltereta hacia atrás para evitar el accidente mortal.
Se inclina hacia lo que ha visto dando fin al misterio, respirando aliviado al comprobar que no está loco.






-Oh pobrecito, acabaras en un cementerio de plumas de una caja de zapatos, cómo yo- el protagonista es un pobre sin empleo que desea más que nada en el mundo trabajar. Es un trabajador nato, pero por culpa de la crisis es de esos que ya ha perdido la esperanza o la esperanza les ha perdido a ellos. Con gesto triste y con las tripas gruñendo exclama varios: OHHHHHH;OHHHHHH;OHHHHHH, ante la patética visión de la muerte que ha de llegar inminente.
Se arrodilla junto a una pared de mampostería centenaria de la ermita. Las blancas paredes son de cal, parecen iluminar la blanca muerte de los esqueletos republicanos y las nuevas muertes que han de venir.
Tiende hacia el suelo la mano. Observa la reacción heroica de un polluelo que ataca con sus escasas fuerzas. Abre las alas y trata de luchar.
-Oh pobre polluelo desvalido, por favor, no sigas, no abras tus alas inútiles al vuelo. No ves que tus esfuerzos son inútiles y van en contra tuya. No puedes huir.
El animal abre el pico a modo de replica. Muestra el fondo rojo de su garganta. Pía desesperado y de forma desgarradora presentado una batalla perdida que vence por la compasión que genera su cuerpo frágil, feo, y enclenque.
La mano rodea el animal que queda atrapado en ella. Se miran los dos desconocidos con dulzura, ambos se comprenden. Están solos, perdidos, asustados, ante un mundo bárbaro y cruel que aplasta la dulzura, el amor, los sentimientos de los desvalidos.
El joven lleva en volandas al polluelo y se sientan bajo un pino. Ninguno de los dos siente odio ni rencor ante un tiempo, una tierra, un pueblo y una vida que los llama a la muerte.
-No hay esperanza para ti, ni para mí, ni para ellos. Le señala al polluelo los tres perros que felices, vitales y distraídos juegan ajenos a la escena de los protagonistas. Pronto moriremos todos, pero no debes ponerte triste- el joven conmovido extrañamente da un beso al animal en la cabeza. El polluelo pía indefenso.
Durante unos minutos el protagonista con la espalda recostada sobre el pino imagina la cercana muerte. Ve la casa de los gitanos que viven bajo la ermita, el bullicioso barrio de texas, y con la mano que tiene libre les saluda en la distancia irónico con el saludo fascista.
-Ave cesar los que van a morir te saludan- se levanta de un brinco, y baja a su casa.
Deja el pájaro en una caja de zapatos. Va a la cocina. Coge unas migas y las moja.
Acerca el dedo a su pico y le dice:
Come.
El pájaro lo rechaza.
Lo vuelve a intentar.
Come.
El pájaro las rechaza.
Su cabecita ahora se retuerce y tiembla.
Los perros descansan enroscado en el suelo.
Sus vecinos escuchan la televisión.
Jaaaaaaa, Jaaaaaaa, jaaaaaaaaa, no lo conseguiremos- ríe desesperado el joven.
El pájaro muere en su mano.
Él va a por una vieja pistola, se la pone en la cabeza y aprieta el gatillo.





Angelillo de Uixó.


La lotería llega con un tren desacarrilado








La lotería llega con un tren descarrilado.






Y el día de Santiago ocurrió, nómbrese accidente, califíquese de castigo divino, o dígase oportunidad para los más desfavorecidos, que un tren descarrilara en una región muy pobre, de la pobre Galicia.







 Y cuerpos humanos cargados de carne fueran de ella desprovista por obra del impacto, los desgarros de la piel contra los hierros de los vagones, y una nube de polvo y fuego que pulverizaba a todos los viajeros. Fueron las orbitas oculares de un preciosa adolescente ilusionada con la fiesta de Santiago a dar en la nuca cortada de un viejo beato que había luchado a las ordenes de Franco y votado varias veces al partido popular. Un banquero cuyas piernas fueron amputadas por una polea del motor saliendo disparadas por la ventana veía desde el suelo intentado caminar entre un charco de su propia sangre cómo el techo estaba a punto de caerle. Había en un vagón montado por el golpe sobre otro vagón, un vendedor de verduras que había sido muy avaro y cruel con sus hijos con el rostro lleno de cristales. Su cara había desaparecido. Se le veían las mandíbulas, la lengua que chasqueaba, carecía de labios, de la mayoría de los dientes, y de nariz. Tal era su aspecto mientras se movía en el cajón que un revisor aterrorizado cogió un palo con una sola mano y lo mato a golpes presa de los nervios cuando se dio cuenta de que le faltaba un brazo. Una pareja de novios jóvenes que se acaban de casar, aunque ella no era virgen, estaban atrapados entre unas mesas rodeadas de llamas.
-Cariño vuelve, vuelve, que te olvidas de mí- gritaba ella suplicante mientras él había podido pasar por un hueco y escapaba de las llamas. Volvió la vista y vio cómo su esposa ardía y vertió muchas lágrimas al salir del tren por un agujero.
Ya varios heridos, agrupados instintivamente para protegerse, ayudándose unos a otros se alejan de las vías para adentrarse en un bosque tenebroso repleto de lechuzas, helechos, y ánimas errantes que los guían a una aldea. 









Unas vacas, varios caballos y un par asnos, todos muy hambrientos pacen la poca hierba que hay. A la entrada de ese lugar hay unas tiendas de campaña y carromatos en circulo que forman el poblado. Sus habitantes reunidos alrededor de una hoguera profieren ritos extraños. Le cantan a la luna, a los murciélagos. Las mujeres llevan pañuelos indios y cascabeles, y los hombres de negro dan palmas y pegan en el suelo taconeos muy frenético.
-Por favor, por favor, ayuda, hemos descarrilado de un tren. Estamos muy heridos. Llamen a la policía, a las ambulancias- suplican exhausto varios viajeros.
Agua, agua, vendas, mercromia- piden otros.







Una anciana de negro con una gallina en la mano y una rama de romero se acerca y se las pasa por el rostro a los heridos.
Jaripe, Jaripe, son los payos. Ya se ha consumado la maldición.










Los hombres que están junto a la hoguera sacan las blancas navajas que huelen a jazmín y a hierbabuena y les dicen:
Los cales brotos o la faca se clava en la ruca.
Los heridos, los que aun conservan la vista se palpan las ropas rasgadas y se ensucian de sangre las manos. Les advierten a sus compañeros en shock o que se han quedado ciegos.
Ahora nos están atracando.
Vaya día- exclama un herido.
Caen algunos móviles, algunas carteras, otros no tienen nada y son degollados cómo bueyes entre frenéticos aplausos y gritos españoles de Ole, ole, ole.
La anciana se mete en el fuego de la hoguera tras proferir una vieja formula judía de la cabala:
Kramandan, krasmandan, metistolefes, obuntus.
Las llamas se apartan, entra y se la llevan al submundo mientras grita:
Rumis míos, peregrinar a la vía, allí encontraréis junto a un tren muertos y agonizantes repletos de móviles ultima generación, carteras con dinero, desechad las visas, y coged la chatarra antes de que los payos lleguen y lo roben todo.
Los rumis raudos cruzan el bosque, se santiguan cuando ven a la Santa Compaña. Algunos difuntos del accidente del tren, nativos de Galicia, ya se han unido a la Santa Compaña, otros regresan a sus tierras. Los rumis rápidos despojan a los cadáveres de sus pertenencias y agarran algo de chatarra.
Angelillo de Uixó.





Bueno, bueno, bueno, querido lector, no penséis mal por este artículo, es que soy optimista  aunque sufra por no tener empleo. Creo que de la desgracia ajena se puede sacar provecho. Los del  PP de vall d'uixó siempre me dicen: Angelillo, Angelillo, tienes que ser  optimista y buscar tus oportunidades, ser un emprendedor, no tengas asco a nada, ni a los muertos, nosotros no lo tenemos.
Yo creo que el tren lo ha descarrilado el PP para distraer la atención de la corrupción y robar   a los muertos, porque de los vivos ya no sacan nada.








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La lotería llega con un tren descarrilado by Ángel blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

miércoles, 24 de julio de 2013

El grito de Marina Albiol



 
 
 
 
Dona, et vull lliure.
I rebel, al carrer, lluitant contra aquest sistema que ens oprimeix, lluitant contra el patriarcat i el capitalisme.
Dones, a les barricades!












Por fin una política que dice cosas sensatas y tiene un plan. Hermanos varones, yo os llamo cómo Marina Albiol lo hace a las mujeres, y os llamo, Oh hermanos, gritando a vuestra cara: Nenas. 













Si, os llamo hembras. ¿Vamos a consentir que un grupo de feministas sean las que luchen contra el gobierno mafioso de España? ¿Seremos nosotros, hombres, los que consistamos que un grupo de mujeres reciban en sus hermosos muslos los golpes de las cargas de la policía, las que sean detenidas, violadas, torturadas en las comisarias del PP en nombre de nuestra libertad ,mientras nosotros bebemos cerveza fría y cantamos viva la anarquía?
No camaradas no, debemos unirnos a Marina Albiol y a sus furiosas amazonas, debemos unirnos a las lesbianas, a los travestis. El grito de Marina Albiol es nuestro grito también aunque no nos llame. ¿ Y por qué no nos llama Marina? No confía en nosotros porque somos unos miserables, unos cobardes, unas nenazas. Contemplaros en el espejo y sentir camaradas asco de vosotros. Mirar a la calle. Ved a las mujeres rebuscando en los contenedores de basura para llevar alimentos a sus hijos. ¿ No sentís vergüenza de no hacer nada? Camaradas sois un grupo de mujeres cobardes, me dais ganas de vomitar, me voy con Marina Albiol.







Angelillo de Uixó.


martes, 23 de julio de 2013

El pueblo de Moncofar viola a la Virgen María


El pueblo de Moncofar viola a la Virgen María.
















Sembradas desde el monte hasta el mar, desde el mar hasta las huertas, están las calles de Moncofar de estatuas del tirano Jaime I el conquistador, y de la Virgen María.
Oh padre nuestro que estás en los cielos, un pueblo de gente fatal, blasfema, hereje, viciosa, adoradora de las curvas de la ramera María, caminan encendidos cómo luciérnagas en celo hacia la ermita de la mar.
De una patada los jóvenes festeros han reventado la puerta de la ermita, las blancas palomas que moran en el templo han elevado su vuelo a los cielos y el agua bendita ha caído al suelo.









Oh padre nuestro que estás en los cielos, perdona nuestros pecados. Los festeros han sacado en volandas a la virgen María, han sobado su cuerpo entre los aplausos del pueblo congregado en las puertas quebradas.
-A Burriana, a Burriana con ella- han gritado los jóvenes delincuentes herejes.
Y han metido entre ovaciones, vítores, urras, urras y muchos: OHHHHHH;OHHHHHH;OHHHHHHHH, por la cabeza a la sonriente Virgen en un buga muy guapo BMW , que chirriando ruedas y con los bafles a todo volumen escuchando los Chichos se la han llevado al pueblo de los cerdos sin que Dios haga nada.
En un descampado junto al mar, antiguo campo de prisioneros de ateos republicanos de la guerra civil, y más antiguo lugar donde la arena y las olas del mar se despidieron de nuestros hermanos los musulmanes expulsados a Argel, los sucios herejes romis cristianos de Moncofar, sádicos estarrios, han acudido a esperar. Y las jóvenes desvergonzadas cristianas, casi desnudas, de rodillas mostrando los pechos han rezado:

-Virgencita, virgencita que me metan también a mí unos mocitos en un coche y que hagan todos ellos con mi cuerpo lo que quieran. Amen.






Oh Padre nuestro ¿por qué nos has abandonado?







Una barca exhibiendo en la proa a la secuestra Virgen María salpicada en la boca por las blancas gotas de las jabonosas olas se acerca varonil, rauda fuerte, saltando cómo una gacela entre las olas cuando unos mozos, jóvenes, morenos, casi desnudos, mostrando un brillo animal en los ojos, han cogido a la Virgen y la han lanzado cómo el Pirata Barbarroja a sus prisioneros, al mar.
El horror, el horror, el horror.
Y el salvaje e incivilizado pueblo de Moncofar ha estallado en aplausos. Los jóvenes desde la barca han saltado cómo tiburones que se recrean en su presa. A empujones, burlas, la han sacado a la arena.




Angelillo de Uixó.

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lunes, 22 de julio de 2013

Utopía, de angelillo de Uixó


Utopía, de Angelillo de Uixó.







Reparto.
Barcenas en el papel del Barcenas.
Preso Ali.
Preso Mohamed.
Guardián 012.
Guardián 013.
Gallardón como ministro de justicia.
Ángel Carromero cómo nuevo alcaide.
Florentino López en el papel de Florentino López.
Universitaria con trastorno de ninfomanía.
Tres chonis cerdos de gimnasio jadeando:
OHHHHH;OHHHHHH;OHHHHHHHHH.



Autor Angelillo de Uixó.

  1. El comunismo vive en las prisiones de España.







Un rayo de sol se cuela por los barrotes de la celda 207 de la prisión de Soto del Real. Se queda atrapado, fijo, cómo un foco de teatro amarillea la gris pared. Una mano pequeña, cargada de dedos regordetes y porcinamente sonrosados, se coloca en medio de la luz con curiosidad infantil. Los dedos abiertos dejan pasar el haz de luz. De repente, ante el sonido de unos pasos los cierra dejando el dedo índice extendido formando sobre la pared una peineta. Se escuchan una voz desgarrada, y la carcajada triunfal del 67843.





  • 67834, vuelva inmediatamente a la litera o le llevo al cuarto oscuro-
El guardián 012, un idealista funcionario de prisiones que cree en la rehabilitación de la condición humana, pega un brutal golpe a los barrotes con la porra (parte nihilista de su personalidad, rostro de anarquista cuando golpea) amonesta al preso ante las burlas. Cargado 012 de unos ojos tristes y sin brillo cuando se cabrea, miran repletos de rabia al preso que sigue:
Jaaaaaa.,Jaaaaaaa.
Obediente el preso, mostrando una sonrisita de viejo emperador que aun detenido no ha desaparecido, se tira al colchón.
Exclama cínico y amenazador el número 67834:
  • No se disguste por tan poco vuecencia señor Ortega Lara-
  • ¿Cómo me has llamado 67834?- pregunta metiendo su jeta entre los barrotes.
El preso, un hombre cincuentón, antiguo contable del PP, dando el culo al guardián balbucea canturreando a la pared.
-Nada, no he dicho nada. Yo nunca digo nada señoría. Han ganado las elecciones los míos, vendrán a por mi. Las urnas mandan.
Cara a la pared ríe canalla y sociopata, sabiendo que está alterando el orden y la armonía que debe existir en una prisión.
-Creo amigo que aquí vas a tener muchos problemas si sigues con tu conducta individualista. En Soto del Real hay normas. Esto no es la calle ni el parlamento amigo. Aquí las personas son una mierda. Solo hay un grupo en el que están metidos los individuos. Perteneces a una sociedad idílica de gente que trabaja no para si, si no para la comunidad. Aquí te rehabilitarás con terapias comunistas. Pronto lo aprenderás preso 67834-
El número 67834 canturrea:
Todo me da igual, todo me da igual, soy el rey de mambo, Ohhhhh,Ohhhhhhhh,Ohhhhhh.param param, paramparam. Dibuja con los dedos sobre la pared el logo de una gaviota imperial.
El guardián muy molesto y decepcionado, con la porra en la mano, y separado por los barrotes, mira al preso del que ve su enorme culo que mueve lentamente buscando la posición adecuada para descansar. Tras unos segundos pensando, prosigue su ronda con esperanza de que el nuevo comprenda. Dentro de sus jaulas los hombres descansan placidos y tranquilos. En una celda unos moros desnudos debaten sentados en sus colchonetas sobre Sartre y Camus. 










Preguntan al guardián su opinión cuando pasa por su lado sobre las nauseas de vivir.
Les da su opinión algo confusa, premeditada e irreflexiva:
-Qué quieres que te diga Alí, son grandes. A veces me gustaría pegarme un golpe con la porra en la cabeza y morir- ahora ante presos veteranos su tono es amable, sabe que está ante personas curadas de la sociedad capitalista, ciudadanos ideales, forjados en el descanso, en una voluntad encerrada entre jaulas, y con una pensión del estado.

- Ánimo jefe, debemos tener valor para vivir en la desesperación, el infortunio y la desesperanza. La vida es una prisión sin salida- le consuela Alí.
-También hay que tener valor para suicidarse hermano- responde Mohamed a Alí que ha obviado el tema del suicido en su discurso excesivamente optimista.
- hermano Mohamed, estoy contigo. El suicidio es una acción heroica. Seguramente más noble que vivir en la desesperación y el inevitable dolor de la existencia-le responde Alí congraciándose con ambos hombres.
  • Caballeros, estoy con su opinión, pero discúlpenme, saben que es un placer conversar con ustedes, pero tengo que seguir al ronda. ¿Comprenderán verdad?
  • Oh si pobre esclavo del sistema, moderno Sísifo- Ali mostrando sus blancos dientes africanos se despide del guardia dispuesto a leer otra página más de Albert.
  • condenado que arrastra la piedra a lo alto de la montaña para dejarla caer y volver otra vez a subirla. Oh pobre hombre que condena la tuya, dando vueltas y vueltas sin fin por esta laberíntica prisión, es peor tu condena que la nuestra. Te compadezco hermano-
Mohamed se pone en pie. Su cuerpo es joven y hermoso, semeja un Apolo de Alá, de esos que tan frecuentemente da el verdadero Dios desde Irán hasta Al- Andalus. Apostado frente a los barrotes mira a los ojos azules y cansados del guardián. Este replica la mirada a los oscuros cómo la noche y brillantes cómo estrellas de Mohamed. El enorme moro Mohamed saca los brazos y su zib de los barrotes. El guardia atraído por la fuerza de la desesperación se tira a los barrotes y se deja abrazar. Los labios carnosos del moro y los del guardia se juntan durante un segundo. Estalla un choque de labios. Alí siente algo de envidia y se deja caer en su colchoneta boca abajo suspirando. Sus morunas nalgas tersas brillan aceitosas.









El guardián se despide de sus amigos Alí y Mohamed. Chirría cómo el lamento de una gato el walkitalking.
Augggg, auggggggg.

-012, 012, aquí papa Charly, indique posición cambio El GPS lo marca dos celdas más debajo de donde debiera estar.
Cansado, angustiado, con delirios de suicidio el guardián de mala gana contesta:
-012, a Papa Charly, ha habido un incidente con el nuevo, el preso 67834- cambio
¿Deben llevarlo a reeducación?- cambio
012 hace un silencio y responde un ligero y dubitativo:
-No, esperaremos. Tengo esperanzas de cambio- cambio
-012 cambiando de tema ¿vendrás a la reunión del viernes a la charla sobre terapia cognitiva conductual?- cambio
Me toca custodia de los niños, me la ha cambiado mi mujer- cambio
-¿Otra vez 012?- parece que el juez te hubiera impuesto custodia compartida siempre estás con los chiquillo. ¿No habrás cambiado de acera cómo el 5621, el 91234 y el 64321?- cambio
- Che ,Papa Charly, Papa Charly, no desbarremos. La madre me obliga a cuidarlo o me denuncia. Yo no cambio- cambio.
-Entendido 012, entendido. La ley es la ley, y nosotros nos debemos a la ley y a la rehabilitación de la condición humana. Ya sabes lo que es saltársela ¿Supongo que no te gustaría ser residente de la casa?- corto.
Se hace un silencio, 012 duda ante la pregunta.
Observa cómo un enorme negro sobre la espalda de su compañero blanco le da un masaje. Los muslos de las piernas de 012 tiemblan cómo los de una gacelita recién nacida ante la escena bucólica de fraternidad. 012 mira a su alredor conmovido ante la grandeza del ser humano y del sistema carcelario. Un compañero se acerca. Se saludan y hablan del trabajo:
-¿Qué te parece todo esto 013? ¿No es para sentirse orgullosos del estado español? En un ambiente de igualdad y de fraternidad, los hombres se unen para vivir dichosos y en paz. Has visto al preso 5634, el que tenía una empresa de recogida de fruta en Zaragoza y mato de hambre y cansancio a varios marroquíes y chinos. Hoy en el taller colaboraba, incluso pedía mejores sociales para él, incluso para sus compañeros en el taller. Da gusto verlo. Han bastado dos semanas de trabajo duro para que se conciencie con la clase proletaria.
-SI 012, un hermoso espectáculo, pero hay que tener cuidado, en la marca España están pasando cosas muy extrañas, una nueva sociedad capitalista viene a reemplazar nuestra sociedad utópica. La prisión tras las elecciones no se salvará, ni nuestros puestos de empleo.







- No lo consentiremos, si el PP se mete en las prisiones a hacer recortes y privatizaciones antes abriremos las jaulas y armaremos a los presos. Juntos podremos con ellos.
Con ironía le contesta 013 que es un escéptico pro sistema:
Eres un idealista. Suena el walki de 013.
013 acuda al pabellón 34 a la celda 458. Los presos han solicitado flautas y panderetas.




012 contemplando cómo se aleja su gris compañero. No hace caso a las palabras de 013. Observa con alegría entusiasta cómo unos presos en una pequeña celda ensayan una obra de teatro benéfica para los niños sordomudos del Congo. Tres meses antes no sabían leer, y ahora actúan- se dice con orgullo. Ese es el milagro del modelo comunista carcelario español. Al grito de igualdad, estado y educación cualquier perturbado mental pobre se cura.







012 escucha voces que surgen del piso de abajo. Ve a su compañero que ha llegado. Esta repartiendo varias panderetas y flautas a los presos que las han pedido para cantar el blus de la prisión. 013 se queda a mirar el espectáculo sabiendo que todo se acaba. Dentro de poco en la prisión no habrá flautas, sonara el tambor de la discordia y del encargado latiguero.
Tiempos aciagos llegan- balbucea para si melancólico e impotente, cree 013 que nada se puede cambiar y que hay que aceptar y adaptarse.
Duda de si decir algo, de advertir a los presos. Pero finalmente prefiere no decir nada ya que tiene decidido no luchar, irse cuando lo despidan a vivir con sus padres, cobrar el paro y cultivar huertos urbanos. Acompaña con las palmas el blus.

012 camina silencioso. Su jornada termina en breve y tendrá que salir a la calle.
Le entra ansiedad de pensar que tendrá que volver a su piso vacío, circular por las calles de Madrid repletas de delincuentes: violando, atracando, las pandillas de chonis dando palizas por aquí y por allá, y contemplará toda esa terrible desigualdad social. Ejecutivos con corbata paseando por las aceras indiferentes con sus carteras de piel negra muy estirados. Los mendigos, perdedores del sistema, solitarios tirados junto a un cubo de basura y una furcia mal maquillada en tanga dando vueltas alienada, muestra los pechos y dice mascando chicle aburrida a los transeúntes después de haber sido follada ese día más de 12 veces:
-¿Quieres montarme guapetón?
En las calles también se ven mujeres cargadas con bolsas de la compra, con aires de mujer decente, ¡cómo si eso fuera posible! vestidas en el corte ingles, casadas con gente corriente: obreros, funcionarios, jardineros, a los que no aman. Casadas para sobrevivir, para ser cómo el resto. ! Hasta las lesbianas ya se casan para que las miren cómo a un ama de casa!
-012, 012, ¿Te encuentras bien hermano?- le preguntan varios presos al verlo correr hacia el lavabo con la mano en la boca.
AGGGGGGG; AGGGGGG- 012 vomita de rodillas pensando en las mujeres, los vagabundos, los ejecutivos. Se levanta, tira de la cadena. Camina 012 hacia la pila de forma automática. Abre el agua y mete las manos bajo el grifo. Al mirarse en el espejo observa su rostro donde florecen las primeras arrugas. Se pasa los dedos por ella y explota a llorar.
-012,012- suena el walki. El GPS nos indica que se encuentra en el lavabo y debería estar por el pabellón 54.
-Papa Charly, he tendido que acudir al lavabo- responde con un hilo de voz.
-012 acude demasiado al lavabo- recrimina su superior.
-Papa Charly, Papa Charly…-012 quiere decir: iros a la puta mierda, pero calla.
-012 ¿quería decir algo?- pregunta papa Charly.
-No Papa Charly, acudo al final de ronda.
-Bien, bien, bien, bien, 012, Papa Charly se despide, cambio y corto.
012 vuelve por el pasillo donde se encuentra de nuevo con 67834 que lo mira sonriendo.
-¿qué miras 67834?- 012 ante este preso siente repugnancia.
El preso tumbado, con su cara de emperador degenerado romano, se gira al guardián y sutil lo tienta.
-Miro una persona que no es nada y que podría ser mucho.
-67834. Quizás yo no desee ser nada. 012 siente indiferencia ante la propuesta y lo expresa en el rostro.
-Todo el mundo desea cosas, el que no desea nada vive en una prisión, vive en la muerte, cahs, chas, chas- emite al final ruidos intrigantes y violentos número 67834 .
-Se quien eres y lo que has hecho Barcenas. ¿No pretenderás sobornarme verdad?
( Gesto de desprecio de 012, lo nombra por su nombre y no por su número. Se irrita a Barcenas al verse observado cómo un delincuente y no un pro hombre. Los ojos de 012 miran compasivos al degenerado)
-No me mires así- desencajado fuera de si salta del colchón y se aferra a los barrotes. Se tranquiliza al instante, al aferrarse al metal con los dedos regordetes y porcinos.- UGGGG;UGGGG-gruñe cómo un animal bisoño. Solo pretendo vivir (el preso 67834 muestra en su rostro la fiera criminal de una voluntad echa para sobrevivir hasta en una cochiquera)
012 aparece cansado, quiere irse pero no puede, algo lo retiene
Barcenas viendo que no consigue emite expresiones de justificación de su personalidad.
-Yo no quiero ser cómo el resto. No quiero vestir cómo todos, ni comer lo que comen todos. Soy especial, mejor que el resto.
-Aquí todo el mundo es igual 67834- cansado le insiste en la idea 012.
-Eso es comunismo y yo no lo acepto, ni los del PP van a permitir que un militante del partido viva cómo un comunista ( 67834 se altera, señala con el dedo, pega a los barrotes, siente una rabia que lo consume)
-Esto es una prisión, no intentes nada amigo a lo pagarás caro. (Ahora 012 amenaza con al porra. No puede más, esta cansado de los Barcenas, están cada día más por todas partes. Le paga en los dedos, disfruta de hacerlo, de pegar a un emprendedor, a un desalmado. El preso 67834 se aparta y vuelve vencido a su colchón jadeando de dolor.)
OHHHHH;OHHHH;OHHHHHH.

67834 se gira dolorido en la colchoneta y le da el culo.

012 termina su ronda y se va a casa. Cena pistacho frío y escucha los jadeos de una jovencita universitaria con un nivel cultural por los suelos. Ha invitado a tres amigos a su casa, ellos son inferiores pro sistema chonis que ha conocido en el gimnasio. Estos son los lugares de reunión de gente inferior pro sistema, y por lo tanto enemigos del hombre libre, enemigos de la naturaleza.
Ahhhhh,Ahhhhhh. Ahhhhhh- jadea ella muy fuerte.
Y ellos le responden con jadeos sexuales muy violentos y algún puñetazo a la cara de ella que recibe con gusto cómo manifestación del triunfo del deseo y el capitalismo sobre la dignidad:
UHHHHH;UHHHHHH;UHHHHHH.
Un golpe y el ruido de cristales hacen levantar del sofá a 012 que está medio dormido.
Se asoma a la ventana y grita:
Desgraciados.
Baja corriendo. Ve a unos jóvenes encapuchados de izquierda que lo insultan.
-Repugnante fascista, ¿te corres de gusto golpeando a los presos?- le tiran una piedra que cae sin fuerza a sus pies, y echan a correr.
Ya vendréis a Soto del Real rojillos. Todos acabareis allí, es vuestro ambiente- les dice 012 sarcástico y cansado. Bosteza y se sube a casa tras pegar una patada a su coche.






II Nuevos aires en la prisión.





Despacho del alcaide. Es un cuarto amplio, poco decorado. En el fondo de la estancia hay una larga mesa de ébano con café y pastas. A la izquierda una estantería con el código penal, la biblia, la novela Papillón, y varios tebeos de Mortadelo y Filemón. Alrededor de la mesa hay varias sillas hechas por los presos. Junto al alcaide se encuentra dos hombres. Uno es el ministro de justicia del reino de la marca España, un hombre muy bien afeitado y bien vestido. El otro que lo acompaña también va bien vestido. Es bajito, cabezón, de cara ancha de pícaro busca vidas. Su gesto es brutal de asesino. Se ha dejado flequillo, su piel tiene aun las marcas del moreno cubano. Barcenas ha sido llamado a la reunión. Entra.
¡Gallardón, Ángel Carromero!- exclama el preso haciendo una mueca de sorpresa. Aparece en la escena con la boca abierta.
Rompe le hielo el ministro.




-A mis brazos compañero- patético abre las manos y se abrazan.
-¿Vienes a darme el indulto?- le pregunta con esperanza.
-Estamos trabajando en el mismo. Primero te tienen que condenar en firme, luego ten por seguro que serás indultado, cómo Urdangarin, y repuesto en tu cargo con aumento de sueldo.
Barcenas de rodillas besa la mano del ministro que le dice a su compañero:
-Ves la diferencia Ángel entre un delincuente y un miembro del PP. Un delincuente no agradece, ni es leal. En cambio, mira a Barcenas Ángel.
-Que me vas a decir a mi que tuve que besar las manos de los cubanos para que me dejaran libre- replica recordando su estancia en Cuba el bueno Ángel.
EL alcaide, un filántropo de larga barba, barriga cervecera, observa el rostro de Barcenas y siente asco.
Este mira a todos con detenimiento tratando de captar las emociones para aprovecharse.
-¿Podemos sentarnos?- pregunta Gallardón.
-Oh disculpen. En que estaría pensando. Por favor tomen asiento- comenta haciendo un ademán educado el alcaide.
Gallardón se bambolea en la silla.
Esta un poco coja, la han hecho los presos con buena intenciones, pero a veces eso no basta. No son buenos carpinteros ¿comprenden?- comenta el alcaide mirando las sillas, casi todas cojas, mal acabadas y con fondos secretos donde ocultar cosas.
Todos asienten comprensivos.
De eso venimos a hablar alcaide. A veces eso no basta. Falta la motivación- misterioso pronuncia esas palabras Gallardón.
-¿Que quiere decir?- hace una mueca de disgusto el alcaide sabiendo que su proyecto socialista esta terminando. Ha habido elecciones, y ha ganado el PP.
- Si me permite explicar- solicita Ángel Carromero alargando cómo un jirafa el cuello y mirando de reojo a Barcenas. A veces los individuos necesitan fomentar su iniciativa y liderazgo para aumentar la competencia y mejorar la sociedad.
-¡Pero esto es una prisión!- exclama el alcaide alarmado.
-Una prisión que cuesta mucho al estado y la prisión ¿qué hace por el estado?- le recuerda Gallardón mostrando un billete de 50 euros.
-¿Donde pretende llegar ministro?- el alcaide se recuesta parpadeando sobre el respaldo de su silla que se rompe.
-Pues a cosas cómo esta- exclama Gallardón contemplando cómo torpemente se levanta el alcaide que se queda de pie tras su mesa convertida en su última trinchera. Sabe que las palabras que digan no van a poder cambiar anda, nunca cambian nada las palabras.
- Los productos que salen de Soto del Real son un desastre, hasta de los chinos los devuelven. Los ceniceros, las sillas, los bolis solidarios, las mesas plegables, cuestan al estado mucho en material. Las venta son un desastre, la gente se queja- comenta el ministro limpiándose las gafas con la corbata (el gesto, de disgusto)
-Bueno están mejorando poco a poco. Los presos necesitan tiempo ministro. No son carpinteros, además… no todo son sillas, hemos diversificado la actividad. Tenemos obras de teatro que se representan previo pago cómo “el pirata Barbarroja y sus valientes corsarios anarquistas”, y “Espartaco el gladiador”. Obras escritas por presos políticos de extrema izquierda y ETA, así nos evitamos pagar a la sociedad de autores. Han colaborado de muy buena gana estos presos, y supervisan a los compañeros con entusiasmo. Se lo toman muy enserio, creo que les gusta mucho la actividad, más que hacer sillas- el alcaide se hincha de satisfacción y recuerda los teatros y cásales populares antisistema llenos de gente para ver actuar a los presos, así cómo los elogios de los intelectuales, y las felicitaciones que cosecharon las obras incluso de actores cómo Barden, o cantantes cómo Miguel Ríos, Ana Belén.






- Ah amigo, las obras de teatro, de eso quería hablarle- Gallardón sonrojado desde al butaca saca del bolsillo de la chaqueta el recorte del periódico ABC y libertad digital. Lee muy despacio y alto un recorte escrito por Federico Jiménez lo Santos sobre las funciones. “aplaudían en el teatro María Agustina un publico de rojos que acudieron a ver nada más y nada menos que una obra escrita y protagonizada, dicho sea de paso mal escrita y mal representada, por presos. Allí estaba el perro padre de todos los rojos y padre ideológico de ETA, Rubalcaba, aplaudiendo al contenido filoterrorista de la obra que socava la libertad individual y el estado democrático”
-El teatro se debe acabar alcaide. Es un nido de apología del terrorismo, lo dice Federico. Todos a hacer sillas- ordena Gallardón.
El alcaide se levanta amenazador.
-Eso es imposible ministro, el teatro forma hombres libres, rehabilita más que el trabajo, y es el germen del alma colectiva y social de la prisión.
-Alcaide, se ha acabado su tiempo en esta prisión, a partir de ahora Ángel Carromero ocupara su puesto- Gallardón se ha puesto en pie frente al alcaide que lo mira con odio.
Suaviza su opinión con ironía Gallardón dirigiéndose a Ángel.
-Además, tiene experiencias en prisiones ¿ verdad?-
Carromero hace un gesto con los hombros y recuerda Cuba. Exclama furioso:
-No voy a permitir que las prisiones de España sean comunistas- dice amenazador.
Jaaaaaa, jaaaaaaa- ríe barcenas al escuchar a Carromero.
-Barcenas a partir de ahora llevarás la contabilidad de la prisión. Debes encargarte de aumentar la producción- señala Gallardón.
-Encantado ¿donde están las cuentas alcaide? – le pregunta a Carromero que hace gesto de no saber. Por cierto alcaide , quiero una celda de lujo muy cerca de su despacho.
-Concedido Barcenas- le dice estrechando la mano de Barcenas Ángel Carromero.
Sobre los guardianes hay que hacer limpieza, son rojillos la mayoría. Creo que lo mejor es poner gente del partido.
Muy buena idea Barcenas.

Están locos- grita el alcaide.
¿Aun estás aquí?- pregunta Barcenas.

  1. la prisión Española con el PP.





La prisión ha sido convertida en un telar para corte inglés. Los presos apenas comen, trabajan muy duro, les esta prohíbo hablar entre si en las celdas, en el trabajo. Solo se permite hablar en el comedor y en estado de embriaguez. Los sábados hay botellón en la esquina del patio. Los guardianes hacen la vista gorda ante las drogas y el alcohol. La biblioteca ha sido cerrada y convertida en un casino. Todas las mañanas se lee el ABC y el Mundo por megáfono. Los guardianes han sido despedidos. Ahora ese cargo lo desempeñan militantes y presos que se han afiliados al PP. Para distinguirse del resto llevan brazaletes con una gaviota dibujada y un collar de púas en el cuello, así cómo el pelo rapado. Esos presos son elegidos por técnicas eugenesias, y cursillo de liderazgo. Generalmente los colaboradores con el régimen tienen la mandíbula cuadrada, el rostro duro y delgado, ojos negros que apenas parpadean y puntúan cero en los test de empatía. Su trabajo es parasitario: vigilar los comentarios de otros presos, cuidar de la producción por encima de las relaciones sociales y vigilar el orden. Pueden infligir castigos de forma arbitral, pues el juez de la prisión también ha sido colocado por el ministro Gallardón.





Luego hay unos presos mezclados con los comunes que se dedican a sembrar discordia entre los compañeros. Especialmente entre los de extrema izquierda, a los que el resto de presos no les hablan. Está prohibido mantener relaciones con ellos. Misteriosamente sus lideres van muriendo todos por suicidio según cuentan las autopsias. Son sustituidos por otros líderes cómo Cayo Lara, Cándido Méndez, Txocho, que hablan de lo que pasa en la prisión. Intentan hacer huelgas, pero a la menor señal de los guardianes silencian el discurso desconcertando a los presos de izquierda, que cada día van olvidando los tiempos del comunismo en la prisión. Estos nuevos lideres rojos obedecen a lo que dicen los encargados de la prisión, y reciben por ello un trato preferencial porque la verdad es que no creen en la revolución, no creen que nada se pueda cambiar. Solo creen en el egoísmo de la condición humana. Los líderes rojos, al contrario que sus compañeros, pueden salir de vez en cuando a la calle, visitar otras prisiones en Francia, Alemania, realizar alguna fiesta el 1 de Mayo, escribir algún articulo en el tablón de la prisión, y sobre todo estar en sus celdas con mujeres u hombres, caso de Candido Méndez.





 En la prisión hay incentivo a la producción, el salario base ha desaparecido. Todo se basa en el incentivo. EL estado ya no aporta nada a la manutención de los presos que se la deben procurar por ellos mismo. Se permite las emprendedurías y aventuras financieras en la prisión, lo que da paso a las mafias y al vicio. Hay muchos presos que viven en al indigencia dentro de sus celdas sin luz, sin agua corriente. El olor a mierda de esas celdas es insoportable. Los que fabriquen más ropa mango, o sillas pueden salir a un centro comercial el domingo, sirviendo de ejemplo a los otros presos. Se establecen jerarquías en la prisión. Las mafias rusas entran en la prisión y se establecen allí. Mohamed y Alí ahora son enemigos de clase, y ya ni siquiera comparten celda. Mohamed se ha afiliado al PP, ha progresado mucho, vive en el piso de arriba con banqueros y cristianos, incluso se ha bautizado y cambiado el nombre por el de Juan. Ahora manda sobre su compañero, y ya no lee a Camus. Lo ha olvidado, al igual que el mito de Sísifo. Uno lleva una bata azul de encargado y brazalete, el otro bata amarilla de trabajador. Ambos siguen encerrados en la misma prisión, en las mismas celdas. Van pasando los meses, el número 67834 ya no se llama 67834, si no señor Barcenas. En el patio de la prisión se están construyendo pisos de protección oficial por 20.000 euros para familias de clase media. Los parados están obligados a trabajar a cambio de mantener su prestación por desempleo. También les ponen un batín amarillo o azul, y se mezclan con los presos. Las mujeres entran y salen de las celdas siempre que el preso tenga dinero. Generalmente los que tienen dinero son políticos detenidos del PP, miembros de la casa real y empresarios que entran directamente cómo encargados y se dedican a hacer negocios. Hay presos que trabajan 22 horas al día para estar con una mujer media hora, o para emborracharse el sábado. Aunque son pocos los que se pueden permitirse el capricho ya que trabajan básicamente por el alimento. Varios vagos mueren por falta de comida. En el tablón de anuncios se recoge la noticia de que eran presos que se han suicidado. La verdad es que eran miembros del 15-m que nunca habían trabajado, y se negaban a hacerlo reivindicando la vida sin voluntad, en armonía con las plantas y el planeta.
Una mañana un empresario del mundo de futbol se presenta en el despacho de Barcenas. Lleva un maletín de piel de cocodrilo con folios donde están detallados sus planes.



  • Buenos días, me llamo Florentino Pérez- con gesto solemne se presenta. Vengo por lo del anuncio, eso que dice que Soto de Real busca emprendedores externos. Le presentare mi propuesta empresarial. Creo que le interesará.
  • Comente, comente- le dice Barcenas sonriente.
  • Yo cómo todos los emprendedores soy un filántropo, no busco el beneficio personal si no ayudar a los más desfavorecidos de la sociedad cómo los presos- haciendo caras y expresiones de monaguillo Florentino intenta captar las intenciones de Barcenas. Este ríe:
  • Jaaaaaaa, Jaaaaaaaaaa- con gesto de bruto y sinceridad, pegando un golpe en la mesa comenta:
  • Déjese de imbecilidades, estamos para hacernos ricos. Hable recristos.
Florentino suspira aliviado de saltarse el rollo de buen samaritano. Le gusta la actitud de Barcenas, siente que habrá trato.
  • Había pensado en un negocio redondo para todos, y encima social, sería bueno para la imagen de la marca España.
  • Hable, hable- apremia Barcenas.
  • Construir en los terrenos colindantes a la prisión un estadio de futbol y crear una liga con los presos. Nos dará una fortuna y se vendería en todo el mundo cómo un proyecto de rehabilitación pionero- lo dice de carrerilla Florentino.
Barcena echando el ojo al tipo, emitiendo su sonrisa de caimán se reclina pensando en las posibilidades. Agarra el teléfono y hace una señal a Florentino.
- Un momento, tengo que llamar al alcaide.
Carromero pasa por mi despacho. Es cuestión de sobres- cuelga el teléfono y al instante entra Carromero.
Debaten toda la mañana sobre el proyecto y el dinero que se repartirán los tres, se presentan los gráficos, las posibilidades, se habla de lo que dirá la prensa cuando se anuncie el proyecto.
Al cabo de un mes y tras gestiones con el ministro de justicia, el de infraestructuras, la empresa el corte inglés, mango, el presidente del país Mariano Rajoy, el alcaide ordena que se reúnan los presos en el patio, menos los de izquierda. Se prepara un almuerzo para ellos, cuando se quedan maravillados al ver invitados a los jugadores del Real Madrid a que hacen una gala.
Ángel Carromero toma la palabra muy solemne.





-Habréis comprobado que desde que nosotros gobernamos la prisión ha cambiado. Ahora hay mujeres, vino, alegría, y quien quiere progresar progresa. Si alguien se queda atrás es por su culpa, por su falta de energía y de iniciativa.
Los presos que ya no recuerdan al era comunista asienten con la cabeza mirando a los jugadores.
Pues bien compañeros, a partir de mañana vamos a construir un campo de futbol junto a la prisión.
Los presos estallan en aplausos y vítores. Los guardianes a la señal de Barcenas hacen unos disparos al aire cómo salva.
-¿Para que creéis que será ese campo de fútbol?- pregunta al publico Carromero.
- Para los del Real Madrid- contesta un preso.
Carromero ríe y le responde:
Será para los del Real Madrid, para Shakira cuando le invitemos a hacer conciertos y para la gente, para el pueblo, para que venga tras el trabajo a ver una nueva liga. Varios de vosotros, los más cualificados para ello formaréis un equipo de fútbol. Se acabo coser. 11 tendréis un sueldo millonario, mujeres, reducción de condena. Haremos una liga entre prisioneros de todo el mundo, con indulto al acabar la temporada de todo el equipo ganador. Será un espectáculo de masas, y la recaudación ira para la prisión.
-Bravo, bravo- aplauden contentos y alienados los presos.
Y ahora nuestra bandera- grita Carromero. Un jugador del real Madrid saca un trapo coloreado donde hay dibujados barrotes amarillos y rojos, y en el centro un balón de futbol con una corana de casino royal. Lo exhibe a los presos que besan la bandera y empiezan a cantar el himno de la prisión: barrotes y estrellas.
Angelillo de Uixó.